A mí me enseñaron a querer con todo mi ser, me dijeron que las cosas se arreglan, que lo que se rompe no se tira, que cuando quieres a alguien te quedas hasta el final, hasta agotar todas las opciones, hasta que el cansancio se pose sobre tus cejas.
A mí me enseñaron a querer a lo pendejo, a ser valiente, a no medirme y entregar el corazón por completo, aunque jamás regrese de la misma manera, me enseñaron a darlo todo sin esperar nada a cambio.
A mí me enseñaron que estar con alguien es el compromiso más grande que puede haber; que las mariposas en la barriga y esas cursilerías son lindas, pero no lo son todo, que a veces el amor también requiere sacrificios y aguantar tormentas.
A mí me enseñaron que ya no estoy para amores mediocres, que debo ser intolerante con los amores medianos, que esos que usan pretextos como la lluvia, la distancia y la falta de tiempo no tienen espacio en mis días.
