1. Control militar permanente:
La Guardia Nacional, que inicialmente se planteó como un cuerpo de seguridad civil, ahora está bajo control operativo, administrativo y organizativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
2. Mayor presencia en tareas civiles:
Se amplían sus funciones en temas de seguridad pública, incluso en tareas que antes eran exclusivas de la policía civil, como patrullajes en barrios, control de protestas, vigilancia en elecciones, etc.
3. Posible reducción de supervisión civil:
Al estar bajo control militar, se pierde parte de la supervisión de instancias civiles (como el Congreso o la Secretaría de Seguridad), lo que puede generar menor transparencia y rendición de cuentas.
¿Cómo puede afectarte como ciudadano?
1. Militarización de la seguridad pública:
La presencia de elementos militares en tareas civiles puede generar temor o intimidación, especialmente en comunidades vulnerables, manifestaciones o zonas marginadas.
2. Riesgo de abusos de autoridad:
Al ser cuerpos entrenados para combate y no para tratar con población civil, podría haber más casos de uso excesivo de la fuerza o violaciones a derechos humanos.
3. Disminución del acceso a la justicia:
En casos de abuso o detención arbitraria por la Guardia Nacional, los canales de queja y revisión civil son más limitados, pues ahora deben escalarse a instancias militares.
4. Vigilancia excesiva o discrecional:
La Guardia Nacional tiene acceso a tecnología y sistemas de vigilancia que pueden usarse para monitorear sin supervisión adecuada.
¿Cómo puedes proteger tus derechos y libertades?
1. Conocer tus derechos constitucionales:
- Nadie puede detenerte sin orden judicial, salvo flagrancia.
- Tienes derecho a un abogado y a permanecer en silencio.
- Tienes derecho a grabar en espacios públicos, incluidos retenes o inspecciones.
2. Documenta cualquier interacción con autoridades:
- Si te detiene la Guardia Nacional, graba (si puedes) o toma nota de nombres, matrículas, fecha y hora.
- Si presencias un abuso, repórtalo con pruebas.
3. Apoya y consulta a organizaciones de derechos humanos:
Existen colectivos como el Centro Prodh, Amnistía Internacional México, o TDT que ofrecen asesoría legal gratuita.
4. Participa en la exigencia de rendición de cuentas:
- Puedes exigir transparencia a través de solicitudes al INAI.
- Participa en foros, redes civiles o activismo ciudadano.
5. Votar informado y exigir agenda civil a candidatos:
- Las decisiones que permiten o limitan el poder de la Guardia Nacional vienen de quienes están en el Congreso.
- Apoya a quienes propongan modelos de seguridad con enfoque en derechos humanos.
En resumen:
La nueva Ley de la Guardia Nacional nos afecta al permitir un mayor rol militar en la vida pública, lo que puede traducirse en menos libertades, más vigilancia y riesgo de abusos. Pero como ciudadanos tenemos herramientas legales y cívicas para protegernos, desde conocer nuestros derechos hasta participar activamente en exigir límites y transparencia.

