Sarampión: la enfermedad que parecía del pasado… pero está regresando
Durante décadas el sarampión fue una de las enfermedades más temidas en el mundo, antes de la vacuna, millones de niños enfermaban cada año y miles morían por sus complicaciones, con la llegada de la vacunación masiva, muchos países lograron reducir los casos a niveles mínimos, sin embargo, hoy el sarampión vuelve a aparecer y recuerda que no es una enfermedad olvidada.
El sarampión es una infección viral altamente contagiosa causada por el virus del sarampión (Morbillivirus), se transmite principalmente por gotas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o incluso habla, lo preocupante es que el virus puede permanecer en el aire o sobre superficies hasta por dos horas, lo que facilita su propagación.
Una persona con sarampión puede contagiar hasta a 9 de cada 10 personas que no estén vacunadas si tienen contacto cercano, por eso es considerado uno de los virus más contagiosos que existen.
Síntomas del sarampión
Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 14 días después del contagio. Al inicio puede confundirse con un resfriado fuerte.
Los síntomas más comunes son:
Fiebre alta
Tos persistente
Escurrimiento nasal
Ojos rojos y llorosos (conjuntivitis)
Pequeñas manchas blancas dentro de la boca llamadas manchas de Koplik
Días después aparece el signo más característico: un sarpullido rojo que comienza en la cara y se extiende por todo el cuerpo.
Las complicaciones que muchos olvidan
El sarampión no siempre es una enfermedad leve, puede provocar complicaciones graves como:
Neumonía
Encefalitis (inflamación del cerebro)
Ceguera
Deshidratación severa
Muerte, especialmente en niños pequeños o personas con defensas bajas.
Incluso años después puede aparecer una enfermedad rara pero mortal llamada panencefalitis esclerosante subaguda, que afecta al cerebro.
¿Puede darle sarampión a un adulto?
Sí, aunque muchas personas creen que es una enfermedad infantil, los adultos también pueden contagiarse, especialmente si:
No fueron vacunados
No recibieron las dos dosis de la vacuna
Perdieron inmunidad con el tiempo
En adultos, el sarampión puede ser incluso más agresivo y causar complicaciones con mayor frecuencia.
La vacuna: la mejor defensa
La vacuna triple viral (SRP: sarampión, rubéola y paperas) es la forma más efectiva de prevención, con dos dosis, la protección supera el 95%.
Gracias a la vacunación, millones de vidas se han salvado. Pero cuando la cobertura de vacunación disminuye, el virus encuentra nuevamente oportunidades para propagarse.
Un recordatorio importante
El sarampión nos enseña una lección clara: las enfermedades que creemos superadas pueden regresar si bajamos la guardia.
La información, la prevención y la vacunación siguen siendo las herramientas más poderosas para evitar que esta enfermedad vuelva a convertirse en una amenaza global.

