#ElDragóndeMondragón
Una paloma voló al cielo.
Estimado lector, si usted me lo permite, hoy hablaré del significado de mi título cuando expreso qué: “UNA PALOMA VOLÓ AL CIELO” y me refiero a mi amada madre Celia Barrón Zuñiga la menor de las mujeres Barrón hija de mis abuelos María Zuñiga – con un carácter fuerte, firme, decidido y católica, apostólica y romana – y Manuel Barrón – un hombre muy tierno y fuerte todos lo amaban – … Ella fue una paloma Sanjuanense qué se casó con un político de nombre Jorge Mondragón Ramírez mi padre quienes ya están juntos, producto de su amor tuvieron 5 hijos Jorge Cuauhtémoc QEPD, Carlos Tizoc, René Temoc, Celia Xochipilli y Eréndira Citlalli nuestros padres decidieron ponernos un nombre castellano y otro de nuestras raíces Náhuatl o Tarasco, mi padre conoció a mi bella madre en lo que era la Bilbaína hoy restaurante Sorgo Rojo vestido de charro en su caballo blanco, – mi padre se quedó perplejo al verla y de inmediato investigó su domicilio y fue hablar con mi abuela, para solicitar permiso de cortejarla, mi abuela María dio el permiso por qué mi padre era un hombre culto, preparado, educado y licenciado – ella era encargada del restaurante, trabajaba para ayudar a la familia la cuál fue muy numerosa más de 12 hermanos, mi madre tuvo que dejar su tierra San Juan del Río en virtud que mi padre trabajaba de asesor de políticos importantes en la hoy llamada CDMX, somos producto de su segundo matrimonio de mi padre tenemos un medio hermano de nombre Laureano qué cuando lo conocimos todos éramos mayores de edad, mi mamá me contó que el hijo de mi padre era un muchacho solitario y aunque su mamá se casó y tuvo medias hermanas Laureano siempre necesito a nuestro padre, ella siempre lo trato como si fuera también su hijo amarlo, quererlo, ayudarlo y nos pidió respetarlo y aceptarlo ya que él no tuvo la oportunidad de vivir cerca de nuestro padre Jorge Mondragón, mi madre siempre demostró un gran sentido humano, solidaridad y amor sobre todos – pero heredó el carácter de mi abuela María Zuñiga – , mi padre era algo difícil, celoso y jugador de las peleas de gallos según nuestro padre el juego y los gallos eran su catarsis de una gran incomprensión qué vivió en su niñez, pero como decía mi abuelita hijito esa es otra historia… Mi amada madre Celia tuvo dos abortos en dónde pudimos ser siete hermanos pero la vida no lo permitió, yo tuve la oportunidad de auxiliarla en las dos ocasiones – en ese momento era apenas un niño y no comprendía tal dolor de mi mamá – , pero cuando muere nuestro hermano Jorge a los 45 años de edad, nunca pudo recobrar y sanar su corazón siempre lo recordó y trato de que nunca olvidáramos a nuestro hermano a pesar de los defectos que pudiéramos tener como hijos, ella tenía la tradición de poner su altar de muertos antes de iniciar noviembre y colocar las fotografías de todos sus amados difuntos, además de alimentos y bebidas que recordaba con precisión quirúrgica que les gustaban a todos y cada uno de sus difuntos, en diciembre pudo colocar su árbol de navidad con su nacimiento tradición qué traía tatuada en su memoria por mi abuelita María Zuñiga quién ponía sus nacimientos a lo largo y ancho de una habitación completa, incluso en varias ocasiones ganó concursos de nacimiento mi abuela… Doña Chela mi madre, como la conocían todos sufrió durante su vida dos abortos, la pérdida de mi hermano Jorge, de mi padre, hermanos de ella, padres etc… También una parálisis facial, varias operaciones qué la mantuvieron en la primera ocasión un año con seis meses en el hospital casi postrada y un sin fin de situaciones que mejor lo dejó hasta aquí, mucho dolor en parte de su vida… Ella siempre nos comentó que le tenía mucho miedo a la muerte – yo le decía: tu nos enterarás a todos – y no quería volver a ser hospitalizada pánico y miedo al pensar ser hospitalizada – pero por desgracia el viernes 28 de noviembre se tuvo que ingresar a urgencias en el hospital del IMSS, ahí pude antes de su operación platicar con ella e incluso juntos le dimos información al cirujano de sus operaciones y abortos, y despedirme de ella, – yo le vi el semblante y note en sus ojos una despedida silenciosa para no preocuparme – , la bese en su frente, le agarre la mano y le dije echale ganas madre te veo después de tu operación… Por desgracia los pronósticos no eran buenos… Ella murió para amanecer el sábado acompañada de mi hermano René, nunca estuvo sola afortunadamente… Pero la vida es así, “HOY ESTAMOS EN ESTA VIDA TERRENAL Y MAÑANA NO SABEMOS”… Mi madre nos enseñó mucho y demostró fortaleza, sabiduría, amor, respeto, unión, solidaridad y lealtad… Su fortaleza es un ejemplo para todos, su capacidad de perdonar y amar fue parte de su esencia, todos y cada unos de sus hijos la extrañaremos y estoy seguro que la honraremos, ella era la matriarca de nuestra familia y de sus sobrinos y sobrinas Barrón quiénes la amaban por dicharachera, bailadora, bromista, atenta y solidaria, le gustaba tomar una copa de anís, jerez, tequila o le que hubiera con sus nietos y nietas, siempre tenía algo en su cava para compartir… Puedo decir que en su vida al ver morir a tantos, mostró una gran fortaleza, siempre trato de dar consejos sabios cómo mi abuelita… Durante su velorio llegaron infinidad de familiares, amigos y conocidos para darnos un abrazo fraternal, muchos decían no tener las palabras adecuadas pero alguien me dijo: “te acompaño con mi corazón o te abrazo con el corazón” palabras qué nos ayudaron en ese momento tan difícil..
Durante su ceremonia de cuerpo presente en el “BEATERIO” el padre expresó con gusto y asombro que el domingo estuviera tan llena la misa, todos escuchamos una bella MISA LLENA DE ANÉCDOTAS Y CÁNTICOS DE LAS MADRES DEL CONVENTO, el padre elocuente y muy agradable y al término de ésta tuvimos una gran experiencia gracias a mi amiga la dueña de funerales AVALENCIA quién antes de salir nos entregó una pequeña cajita de papel, adentro una bella mariposa blanca, qué deberíamos de liberar susurrándole algo que quisiéramos soltar de nuestro corazón o mandar un mensaje que no dimos en vida, fue una experiencia extraordinaria, que logró la paz en muchos corazones, todo esto se realizó en la puerta de salida del beaterio lugar en dónde todavía vive su hermana mi tía María de Cristo la única de los Barrón qué queda de tantos hermanos, quién también le dió el adiós… Mi mamá no murió, tuvo una trasformación en energía, se fue su alma al cielo alcanzó a todos sus seres amados quiénes estoy seguro la han recibido con júbilo y amor, mientras la enterrábamos en el panteón tres de este municipio, el cielo nos dio sombra creando una formación de nubes que parecían ángeles mandados a recogerla… Realicé esta columna en honor a mi madre Celia Barrón Zuñiga y cómo agradecimiento a cada familiar, amigo, conocido qué nos acompañó en este momento tan difícil, nuestra alma está tranquila, nuestro corazón roto… Pero gracias a sus plegarias, rezos y acompañamiento podremos continuar nuestras vidas en este mundo terrenal, qué Dios los bendiga a nombre de la familia Mondragón Barrón por tantos mensajes, llamadas, esquelas, menciones por todos lados a todos y a todas… Mi abuelita decía hijito: no des flores cuando alguien muera, mejor dalas en vida y cuida tus acciones por que solo estamos de paso, debes de ser ejemplo para que tu generación crezca con valores y principios de amor y solidaridad con el prójimo… ¡Qué razón tenía mi abuelita!… QEPD la paloma Sanjuanense Celia Barrón Zuñiga… ¿No cree usted amigo lector?…
