Mantener limpias las calles empieza contigo.
Hazte responsable de tus residuos.
La ciudad que quieres empieza por lo que haces cuando nadie te ve.
Mantener limpia la ciudad no es tarea exclusiva del gobierno ni de los servicios de limpieza. Es una responsabilidad compartida que empieza por lo que haces tú, todos los días. Usar los botes de basura, separar los residuos, evitar tirarlos en la vía pública y reportar puntos de acumulación son acciones simples, pero poderosas.
La conciencia ciudadana no nace en las emergencias, se cultiva en lo cotidiano. No esperemos a que una inundación nos enseñe lo que debimos haber hecho antes.
Hoy, más que nunca, necesitamos entender que cuidar la ciudad es cuidarnos a nosotros mismos.
Porque cuando llueve, no se limpia la ciudad.
Se revela quién la cuida… y quién no.
